"Solo viviendo absurdamente se
podría romper alguna vez este absurdo infinito"
Los dos sentados sobre su cama, escuchando al indescriptible Brian Molko, sentados tomando un vino quizá o algún maravilloso líquido nocivo.
Me preguntas cual me gusta más de los tres -ninguno.- te digo; prefiero pensar en otros, en ti tal vez, pero otro día, hoy no.
Sobre el aire, o sobre el vacío trazo con mi mano imaginaria surcos o ríos, ríos metafísicos como dijera Oliveira. (A Cortázar hay que leerlo de a pocos, es uno de esos tantos tíos que ha logrado horadar mis sesos...)
Seguramente has leído a Cortázar; has imaginado que eres tú el que camina por alguna rue de París, en un día cualquiera, en un año cualquiera, debes de haber imaginado también, que eres tú el que monta a la Maga y que yo soy la Maga...
-Sí, tal vez...-
Riámonos descaradamente de nuestra suerte, del camino, del destino. Elije el que más te guste.
¿Eso sí lo sabemos hacer bien, verdad?
Pero nadie quiere hacerlo
Ella fumaba mucho.
Tenia un bosque seco al que quería quemar.
Era muy amiga de Flogisto, recuerdo:
siempre andaba con un encendedor en el bolsillo
y cuando no lo traía
pedía: "¿tienes fuego?; ¿fuego?"
a cualquier lobo del clan.
(En invierno nos unimos para cazar).
Hace mucho hubo un eclipse
y nadie sabía
si era un día vestido de noche
o una noche queriendo ser día.
Dudosa quiso fumar,
pero se confundió
y en vez de encender un cigarro prendió mi alma
que se le parece mucho
a no ser por el sabor amargo, el mareo prolongado
y los granos que levanta en la lengua,
pero al fin, veneno es veneno
y ella siguió fumando, fumando
sin percatarse
que mientras más me acercaba a su boca
más enloquecía por llegar a sus pulmones,
Cuando llegó a mi parte amarilla
me examinó,
dijo: "Ya no hacen los cigarrillos como antes"
y me extinguió en un cenicero artesanal de Chincheros
Llegó el verano y cada quien tomó su sendero;
ella buscaba deliciosos roedores
y nicotina.
Se fue.
Aún espero que alguien se anime a limpiar este cenicero.
Poesía oral
Chúpame la poesía
con esa boca pestañosa
brilla y brilla mojada en su propia zarza.
Chúpame la poesía
mirándome a los ojos
sonríe para mi, actúa, necesito creer que lo disfrutas.
Tengo los versos hinchados y solitarios,
bésalos.
¡Pequeña Mía!
lámela. Si este olor tendría carne, la engulliría por
completo.
Fluyen ríos de metáfora en mi cañería
no pares, no muerdas
en el varón la poesía es lo más delicado
continua con el ritmo
¿oyes el eco de los tambores?
Continúa
te ves tan linda con mi poesía en tu boca
podría filmarte y distribuir la cinta
por todo el mar
por el obeso charco de oeste
y todos me envidiarían por ti y por mi poesía:
furioso brazo de manera.
Amárrate el cabello, no tapes el espectáculo.
Sigue, sigue sedienta
después lameré tu música
pero ahora estoy yo en el trono
somos animales
domestícame, dame mi premio, puedo hacer el muertito
dar la pata, cuidar la casa
necesito un incentivo
y es el gusanito que emerge de tus labios
dámelo, tiemblo por besarlo, comerlo.
Chúpame la poesía
y luego, dame un beso.
Porca Porno Pop
Cuida tu boca
mas salvaje que un puñal
mas peligrosa que una mano sin cerebro.
Tu boca vagina de ángel
ano de Dios.
Introduzco mis dedos
y palpo babosa pulpa vibrante.
Meto mi lengua
y sacudo tu esófago de cavidad a cavidad
Encajo mi sexo.
se asesinan lenguajes enteros.
Sintaxis de la piel
estercolero verbo: cachar,
honor y yugo nuestro: amar.
Ahora estoy en ti,
soy un sexonauta en mi grandioso espacio negro.
Y sí, eres mía. Te hago mía y no me importan
los cacareos guaneros de las feministas.
Esto se trata de posesión.
Estamos poseídos por demonios de acalorados cachetes
rojos.
¡Miento!
¡Lo somos!
Ahora animales, ahora presos del desprecio a la libertad
Tan rápido que el placer hiere.
Y deseo verte llorar, y lloras y gritas
(¿te burlas de mí?)
y más fuerte, tapemos los oídos de este planeta,
comienzo a darte golpes en la espalda,
siento que la luna agarra al mar por el cogote,
lo estrangula y le mete la lengua en el ojo.
Viene la marea, todo se eleva. Tu risa líquida
mancha el techo dejando diminutos puntos salados.
Por un momento el infierno se congela,
el Papa excrementa en la boca de una niña negra
el Sol desata los mundos, la gravedad se reinicia
todos los hombres se elevan
gritando "¡MILAGRO!"
Pero yo grito:
¡Te amo!

